Cómo calcular el coste de ventas

Patricia Nuño
Seguro que a la hora de definir los precios a tus productos y servicios son muchas las dudas que te asaltan. Pero, no te preocupes, es normal. No obstante, sí que existen toda una serie de trucos y pautas económicas que es necesario que tengas presentes, como los costes de la empresa, puesto que te ayudarán a tomar decisiones de manera objetiva y evitando así graves errores. Aprende cómo calcular el coste de ventas de tus bienes.

Fórmula del coste de ventas Imagen: wrangler || Shutterstock

Cómo sacar el coste de ventas

El coste de ventas se define como el consumo realizado para fabricar o adquirir los productos que ha vendido. Es importante que tengas bien claro que el importe del coste de ventas no necesariamente tiene que coincidir con el coste de producción o fabricación.

En función del tipo de empresa en la que trabajes, industrial o comercial, deberás calcular el coste de ventas de una manera u otra.

Es muy importante que como empresario sepas cómo se saca el coste de venta, puesto que de esta manera, implantarás una estrategia mucho más acertada e inteligente.

La fórmula para sacar el coste de ventas es bastante sencilla de calcular si nos referimos a una empresa comercial. La fórmula sería la siguiente: Coste de ventas = Existencias Iniciales + Compras – Existencias finales.

Sin embargo, si nos referimos al cálculo del coste de ventas en una empresa industrial, la fórmula se complica. En este tipo de empresas, el proceso que atraviesan los bienes es mucho más largo, pues comienza desde el momento en que se producen o fabrican, hasta que finalmente se distribuyen y comercializan al cliente final. Por tanto, el cálculo del coste de ventas es más complicado. En este caso, la fórmula del coste de ventas sería la siguiente: Coste de ventas: Existencia inicial (productos terminados) + Costo de producción – Existencia final (productos terminados).

Si la empresa además cuenta con equipo comercial encargado de cerrar las ventas y cobran por comisión deberemos incluir dicho gasto en el coste de la venta. Tendremos que calcular la comisión y el bono extra del vendedor, si así lo tuviera, y añadirlo en la fórmula.

Ejemplo de cálculo del coste de ventas

Suele pasar, sobretodo a emprendedores novatos, que caen en el error de calcular los costes de ventas de manera errónea, puesto que no tienen en cuenta todos los elementos que les han sido necesarios para fabricar el producto. Imaginemos un ejemplo muy básico. Queremos montar un puesto de granizados de limón. Uno, al querer calcular el coste de ventas, puede pensar que simplemente calculando el coste de las materias primas empleadas para su producción (es decir: azúcar, hielo y limón), sería suficiente. Sin embargo, ha dejado atrás toda una serie de elementos que han intervenido en la producción y que ha pasado por alto:

  • Coste de insumos o ingredientes: hace referencia a las materias primas necesarias para producir el producto: el azúcar, hielo y limón que comentábamos anteriormente.
  • Coste del local. Si decides alquilar un local donde vender los granizados, deberás incluir en el coste de ventas el precio del alquiler del mismo.
  • Coste de salarios. El sueldo de todos los empleados del negocio.
  • Coste de publicidad. ¿Cuánto dinero inviertes para ganar clientes? ¿Te publicitas online a través de redes sociales? Si asumes algún coste, deberás tenerlo en cuenta.
  • Coste de suministros varios: energía, agua, Internet.
  • Coste de transporte, necesario para traer las materias primas o para acercar el producto final al cliente, por ejemplo.
  • Impuestos. Este tipo de coste no sólo es importante para calcular el coste de ventas sino para llevar la contabilidad de nuestra empresa correctamente, ya que hay que introducirlo en los asientos contables de la forma correcta, tal y como nos los explican en Factufácil.
  • Coste de papelería, ya sea por impresión de papel para facturas y tickets, así como material para el local: servilletas, pajitas, vasos de plástico, etc.
  • Costos no recurrentes. Costes que realizas una sola vez. Por ejemplo, las mesas del local o la máquina para hacer granizado o para picar hielo.
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