¿Cómo contratar a mi hijo o pareja en mi empresa?

Clara Nieva
Cuando nos planteamos contratar a un familiar o una pareja en nuestra empresa deberíamos informarnos sobre las ventajas y problemas que podemos encontrar en la contratación laboral.

En esta situación es importante tener en cuenta la figura del autónomo colaborador, un tipo de contrato sin derecho a paro pero con muchos otros beneficios que te explicamos más abajo.

El contrato de autónomo colaborador
Stokkete || Shutterstock

¿Quién puede ser un autónomo colaborador?

Generalmente los familiares de empresarios, trabajadores y profesionales considerados como autónomos están obligados a cotizar como autónomos colaboradores. Las condiciones para ser considerado como tal son dos:

  1. Que se trate de un familiar directo. Es decir, cónyuge, hijos, padres y demás parientes del empresario. Todos las personas por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive o por adopción.
  2. Otra condición se da si están ocupados en el mismo centro de trabajo de forma habitual. Esto significa que son colaboradores constantes, no puntuales.

En resumen, el autónomo colaborador puede ser aquel familiar directo del trabajador autónomo titular y que trabaja para él.

¿Cómo puedo ser autónomo colaborador?

Para ser un autónomo colaborador únicamente has de darte de alta en la Seguridad Social como familiar colaborador. Para ello, hay que presentar la solicitud de alta en el régimen especial de autónomos. Entregando el modelo TA0521/2 este especifica que se trata de un familiar colaborador del titular de la explotación.

En este caso no es necesario darse de alta en Hacienda. Pero si que necesitaremos entregar una documentación complementaria como:

  • El libro de familia
  • El Documento Nacional de Identidad (DNI)
  • Copia del alta en Hacienda del familiar dado de alta en autónomos y titular del negocio.

En este caso el autónomo titular, puesto que hay diferentes tipos de autónomos, deberá cumplir con las mismas obligaciones que con el resto de trabajadores, tales como:

  1. Abonar las cotizaciones de la Seguridad Social del autónomo colaborador.
  2. Pagar su salario y entregarle la nómina correspondiente. Esto claro está en función de la categoría profesional y el convenio o acuerdo aplicable.
  3. Contabilizar estas partidas como gastos deducibles de su negocio a efectos del cálculo del rendimiento en sus propias declaraciones de impuestos. Puesto que, las obligaciones fiscales no cambian, simplemente se contempla como un gasto adicional.

Beneficios de ser un autónomo colaborador

Los beneficios de este régimen de autónomo no solo se extienden para la figura del colaborador, sino que también se hacen efectivos para el propio titular con las bonificaciones ligadas a la contratación de familiares en la empresa. En este punto, analizaremos las ventajas y beneficios que reporta a cada uno de ellos.

Ventajas para los colaboradores

Los autónomos colaboradores dependen de un régimen específico, pero no por ello no gozan de bonificaciones. Los autónomos colaboradores tienen derecho a:

  • Bonificación del 50% de la cuota de autónomos durante los 18 meses posteriores al alta. Esta bonificación para permite que un autónomo contrate a sus familiares por 137 euros al mes en lugar de los  278,8€ que supone la cuota de autónomos en 2018.
  • Bonificación del 25% desde el mes 19 al 24. Esta bonificación intenta hacer más llevadera la transición hasta el pago de la cuota completa.

El objetivo de estas medidas se centra en favorecer la cotización de los familiares de los autónomos. Los principales favorecidos son los cónyuges e hijos que no cotizan, pese a trabajar en el negocio familiar.

Además los autónomos colaboradores como no figuran como obligado tributario en Hacienda, está exento de las obligaciones fiscales trimestrales por lo que no es necesario presentar declaraciones. Tampoco impuestos trimestrales para autónomos de IVA e IRPF, puesto que estos son obligación del autónomo titular del negocio.

Ventajas para los autónomos

La Ley contempla que los autónomos puedan contratar a familiares de diferentes condiciones. Es decir, hijos, cónyuges, padres, hermanos, abuelos, suegros, nietos… con una bonificación del 100% de la cuota empresarial por contingencias comunes durante doce meses en caso de tratarse de una contratación indefinida.

Las únicas condiciones de este tipo de contratos es que no exista ningún despido improcedente en los 12 meses anteriores. Así como, que el contrato se mantenga durante 6 meses tras el periodo bonificado.

Ahora que ya conoces todos los beneficios de convertirte en un autónomo colaborador y las obligaciones que ello implica, es cuestión de analizar cada situación.

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