Cómo dar feedback a tus empleados

Irene Benlloch

¿Sabías que la motivación de tu plantilla es un indicador importantísimo para medir la productividad (o la falta de ella) en el trabajo? Efectivamente, una plantilla motivada que además esté comprometida con la empresa es vital para el buen funcionamiento empresarial. ¿Y cómo se consigue esto? Gracias a un proceso bidireccional en el que las opiniones de ambas partes (empresario y empleados) sean escuchadas y valoradas. Así pues, parece claro que dar un buen feedback a los empleados es una acción imprescindible para aumentar la motivación de la plantilla, y a continuación te explicamos cómo puedes hacerlo.




Cómo corregir a tu empleado de la mejor manera posible

Consejos para dar un buen feedback a tus trabajadores

Gracias al feedback de un superior, ya sea el jefe de la empresa o el responsable de un departamento, el trabajador puede comprender mejor lo que sucede en la empresa (los objetivos a cumplir, las nuevas oportunidades empresariales, las mejoras que se pueden hacer, etc.) Si un empleado carece de este feedback y por lo tanto no sabe qué es lo que hace bien o mal poco a poco se irá desvinculando de la empresa porque no comprenderá ni las prioridades ni los objetivos empresariales.

Como no queremos que esto suceda, allá va una serie de dinámicas para dar feedback de manera constructiva a tu plantilla:

Felicita en público, corrige en privado

A ti como jefe o responsable de área te puede parecer algo secundario, pero tu empleado agradecerá que te reúnas con él en privado si tu feedback no es del todo positivo. Si lo que quieres es felicitar su trabajo y dar un feedback positivo puedes -y debes- hacerlo en público, pero si vas a hacerle una corrección o incluso a reprocharle una actitud o tarea será mejor que lo hagas en privado.

Primero lo positivo; luego lo negativo

Una norma no escrita pero imprescindible: si vas a dar un feedback negativo lo más aconsejable es que ANTES recalques un elemento positivo del trabajo de tu empleado. La perfección no existe, eso está claro, y para que tu trabajador no se quede con la sensación de haber recibido una retahíla de valoraciones negativas también tendrás que recalcar los puntos -o el punto- positivo de su tarea. Piensa un poco, seguro que lo hay.

Sé claro y conciso

No divagues, no des rodeos: a la hora de organizar las tareas de tus empleados debes explicar claramente la situación que quieres exponer y por qué es tan importante para el buen funcionamiento de la empresa. Al trabajador le debe quedar clarísimo lo que tiene que corregir y lo que esperas de él/ella.

Céntrate en las tareas, nunca en la persona

Cuando das un feedback no puedes centrarte en la personalidad del empleado, sino única y exclusivamente en las tareas que estás realizando. No pretendas cambiar la personalidad de tu trabajador porque le perderás.

Jamás compares a tu empleado con otros miembros de la plantilla

El punto anterior nos lleva irremediablemente a este. Todos tus trabajadores son únicos y excepcionales -¡Por algo los has contratado!- y no puedes pretender que uno actúe a la imagen y semejanza del otro. Es posible que un trabajador te saque más faena que el otro, pero también es muy posible que este segundo empleado tenga mayor capacidad analítica que el primero. Ambos son únicos en su especie y está terminantemente prohibido compararles en tu feedback.

El feedback ha de ser en dos direcciones

La mejor manera de comprender a tu empleado y saber cuál es su impresión respecto al feedback que le acabas de dar es preguntarle qué opina sobre el tema. La transparencia y la sinceridad son dos factores imprescindibles para tener una buena comunicación.

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