Cómo hacer un cambio organizacional

Verónica Ruiz
En un mercado continuamente cambiante, es natural que las empresas se adapten y también cambien. Hay que adaptarse a las grandes transformaciones no solo del mercado, sino también de la economía, de la competencia y la tecnología.

Sin embargo, para muchas empresas implica un auténtico desafío que pone en juego su propia supervivencia. Esto es debido a que el éxito o el fracaso de este proceso de cambio en las organizaciones marcará su sostenibilidad a largo plazo.

Es cierto que existen distintos tipos de cambio en la empresa que pueden ser de mayor o menor impacto. Es decir, que algunos apenas se perciben en el conjunto de la organización, pero hay otros que sí afectan a la estructura de la empresa.

Cómo hacer cambios organizacionales
Imagen: cigdem || Shutterstock

¿En qué consiste un cambio organizacional?


Podemos definir como cambio organizacional aquella transformación ya sea estructural como de comportamiento dentro de una compañía. Este tipo de cambio se genera tanto por causas internas como externas. En el primer caso, es la misma empresa la que actúa para promover el cambio por iniciativa propia.

Pero al margen de los factores, lo que sí es cierto es que algunas compañías tienen más resistencia al cambio que otras. De ahí que sea tan necesario tener unas buenas estrategias para gestionar ese cambio. Por eso aquí te proponemos una serie de acciones que puedes poner en marcha en este tipo de procesos empresariales:

  • Tener claro en que va a consistir ese cambio. En caso contrario, si no se tienen unos objetivos claros puede que este cambio derive en fracaso empresarial.

  • Involucrar a todas las personas que forman parte de la organización.

  • Identificar a aquellas personas que te pueden ayudar más a conducir a buen puerto ese proceso.

  • Motivar al personal durante todo lo que dure esta transformación.

  • Comunicar los progresos que se van realizando.


Elementos básicos del cambio empresarial


Los elementos básicos del cambio empresarial son seis. Veamos cuáles son:

  • Necesidad. La necesidad de cambio debe provenir de un análisis profundo y, además, debe ser aceptada tanto por los integrantes de la empresa como los accionistas, en el caso de haberlos.

  • Visión. Hay que tener claros los riesgos a la hora de embarcarse en un cambio y los riesgos de no realizar ninguna transformación en la empresa. Estos riesgos han de ser la base para justificar un proceso de cambio empresarial. Herramientas. Si no dispones de las herramientas adecuadas, ya sean personas, habilidades, tecnología o metodología, el cambio no tendrá éxito. Asimismo, las personas implicadas en esta transformación han de tener las habilidades y capacidades necesarias para llevarla a buen término. Por otro lado, hay que tener en cuenta que esa adaptación no será inmediata, sino que llevará un tiempo realizarla.

  • Apoyo de la dirección. Es una situación compleja, por eso es necesario el apoyo desde la dirección de la compañía. En caso contrario, la transformación se vería limitada y obstaculizada desde el principio, lo que llevaría al fracaso.

  • Medición. No debes olvidar que el cambio empresarial debe tener unos objetivos claros, medibles y que cuenten con la participación de todos los integrantes de la empresa. Por eso es vital, que desde un comienzo se definan las métricas con las que se va a controlar este proceso. Se establecerán los mecanismos de control, reacción y recopilación de la información de todo el procedimiento.

  • Comunicación. Otro de los elementos básicos que hay que tener en cuenta es el de la comunicación. De esta manera te asegurarás la implicación de los participantes, así como se verán reducidos los obstáculos y las posibles las tensiones. Se trata de “ilusionar”, de motivar a toda la organización y llevar a cabo este cambio tan trascendental para la empresa.


Pasos para implementar un cambio empresarial


Si quieres realizar un proceso de cambios en tu organización de forma correcta es necesario que contenga, como mínimo, estos 4 pasos:

  • Diagnóstico: lo primero que debes hacer es un estudio de las necesidades que posee la empresa. Se trata de saber por qué es necesario ese cambio, qué riesgos conlleva y lo que vamos a conseguir con ello.

  • Preparación: tras conocer la situación de la empresa y valorar si está preparada para los cambios planteados, es necesario elaborar una estrategia bien definida en la que se planifiquen los objetivos que se quieren conseguir y la forma en que vamos a hacerlo.

  • Ejecución: tras desarrollar la hoja de ruta es momento de implementar todos las acciones y cambios planteados para conseguir nuestros objetivos. Es necesario ir controlando todos estos cambios para ver cómo funcionan y todas la decisiones necesarias.

  • Mantenimiento: tras realizar los cambios es necesario interiorizarlos y aplicarlos de forma continua para no volver atrás. En ocasiones, se realizan cambios, pero en poco tiempo dejan de usarse y se vuelva a la forma de trabajo de antaño. Hay que evitar estos errores, ya que si hemos aplicado una serie de cambios es porque creemos que es mejorar para el funcionamiento de la empresa.


 

Ahora que ya sabemos cómo realizar los cambios en la organizaciones debes plantearte todas estas cuestiones antes de empezar el proceso de cambio. Recuerda que los cambios organizacionales se realizan para mantener o mejorar la competitividad de la empresa. Sin embargo, implementar cambios en la empresa de forma incorrecta puede traer consecuencias muy negativas para el negocio. >