¿Cómo hacer un plan de contingencia?

Amalia González

Cuando nos planteamos cómo hacer un plan de contingencia es necesario tener en cuenta que ha de realizarse siguiendo una serie de pasos o etapas. Conviene recordar que cuando se dirige cualquier tipo de negocio es indispensable haber analizado los posibles escenarios. En especial, la forma de reaccionar ante los más adversos. Aunque tengan pocas probabilidades de producirse, en caso de hacerlo, serán absolutamente determinantes para la continuidad o no del negocio. Por ello, el plan de contingencia es fundamental para saber cuáles son los riesgos a los que se enfrenta la empresa y cómo debe afrontarlos.

Pasos para elaborar un plan de contingencia

Se trata continuación cómo realizar un plan de contingencia paso a paso. En el caso de producirse un imprevisto que afecte al negocio el plan de contingencia hace las veces de un plan de navegación, mostrando la ruta a seguir.

Cómo hacer un plan de contingencia

Imagen: Prostock-studio || Shutterstock

1. Planificación

Se trata de la etapa donde se definen la organización o programación de la contingencia. En ella habrán de concretarse el alcance, las fases y estrategias de planificación, grupos de trabajo, roles y responsabilidades, cronograma, metas y objetivos, conceptos clave, recursos…

Así, resulta esencial analizar el grado de dependencia informática, los sistemas de comunicaciones y suministro y los empleados clave. Además, debe buscarse respaldo de todo el personal de la empresa y la aprobación por las personas competentes.

2. Detección de riesgos y de posibles soluciones

En el momento de centrarse en cómo elaborar un plan de contingencia, esta etapa resulta fundamental. En ella se realiza el análisis de impactos económicos, técnicos, legales… Para determinar sus efectos en las distintas funciones de la empresa y en sus resultados. En definitiva, se trata de conocer y gestionar los riesgos empresariales para reducir al máximo su posible impacto negativo.

Resulta esencial determinar cuáles son los procesos críticos y sus impactos, establecer prioridades y guardar la información relevante para su seguimiento. La identificación de riesgos se realiza a partir del análisis de las operaciones actuales, incluyendo los distintos procesos y sus fases. Y, una vez detectados, procede clasificarlos en la denominada matriz de riesgos, sobre la base de datos cuantitativos y de carácter cualitativo.


Cuando se habla de soluciones, se trata de las medidas a adoptar, que pueden referirse a la reducción de riesgos, la recuperación de la contingencia o el establecimiento de un sistema de alertas. Es importante dedicar los recursos necesarios para cada tipo de solución.

3. Concretar estrategias y documentar el plan de contingencia y los planes derivados

Para crear un plan de contingencia es necesario, también, tener en cuenta las diferentes opciones. Y luego, han de desarrollarse los distintos planes concretos. Debiendo destacarse que unos buenos planes de contingencia ayudan a la empresa a tomar conocimiento de las mejoras que pueden realizarse en las distintas áreas, reduciéndose en consonancia la probabilidad de crisis o siniestros.

Hay que tener claro qué aspectos o áreas de la empresa resultan más importantes para la continuación del negocio o para ponerlo en marcha otra vez, pues es ahí donde deben centrarse las estrategias en primer lugar, incluyendo las estrategias preventivas. En este sentido, ha de establecerse la forma de tomar medidas lo más rápido posible con el objetivo de reducir daños, o los riesgos de que se produzcan y/o aumenten.

También habrá que concretar el plan de recuperación y los recursos para financiarlo, al objeto de que pueda servir de guía en situaciones extraordinarias en que las facultades suelen estar mermadas por el estrés, el miedo…

Es conveniente la creación de un manual y guardar diversas copias de los documentos en varios lugares de fácil acceso.

4. Realizar ensayos o pruebas

La realización de pruebas es indispensable para verificar que la planificación realizada funciona. Además, permite detectar errores, conflictos… y solucionarlos antes de que sea necesario ponerlo en práctica.

5. Revisión del plan de contingencia

Nunca se  puede tener certeza de que el plan de contingencia vaya a ser realmente eficaz hasta que surge el momento de aplicarlo. Pero, lo que está claro es que los negocios que superan graves crisis suelen salir reforzados de las mismas.

Puesto que la empresa y las circunstancias cambian, dentro de cómo hacer un plan de contingencia deben incluirse las revisiones periódicas para que continúe vigente y pueda ser aplicable en caso de que se materialice algún riesgo empresarial. Su importancia debe apreciarse en la medida real, para ello basta indicar que más de los 2/3 de las empresas que sufren grandes crisis o siniestros desaparecen.

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