Consejos para superar el miedo escénico en una presentación de empresa

Es normal tener nervios en una presentación de empresa, cuando todas las miradas se posan sobre nosotros, pero cuando los nervios se transforman en una amenaza que nos bloquea se convierten en el temido miedo escénico. Si eres una persona que tiende a ponerse nerviosa cuando interviene en público, es imprescindible que ejerzas un control del miedo escénico para evitar esa amenaza, y si no sabes cómo hacerlo a continuación te presentamos una serie de trucos para superar el miedo en una exposición.

5 tips para vencer el miedo escénico

El miedo escénico puede tener síntomas físicos, psicológicos y/o de conducta, y hay que hacerle frente cuanto antes. El tratamiento del miedo escénico es la única forma de superarlo, si no tomas medidas para hacerle frente experimentarás un alivio temporal, pero a medio y largo plazo las cosas no serán tan fáciles. Aumentará la sensación de incapacidad y el miedo, así que no trates de evitar estas situaciones y asume que tenemos que aprender a gestionar el miedo escénico para vencerlo y dominar las presentaciones de empresa.


Superar miedo escénico

Africa Studio || Shutterstock

1. El primer minuto es clave

Preocúpate únicamente por el primer minuto de tu intervención. Serán 60 segundos muy complicados, pero una vez los hayas superado el resto de la presentación irá sobre ruedas. Es un minuto donde verás las caras que hay en el público, donde tu voz se afianzará y donde ya no habrá marcha atrás, así que no queda otra que seguir adelante. En este minuto inicial siempre puedes confesar tu miedo o tus nervios, una forma más de romper el hielo y empezar con la presentación de forma más desenfadada.

2. Habla con calma y contundencia

El miedo en una exposición hace que hablemos mucho más rápido de lo habitual para tratar de acabar cuanto antes. Error. No te aceleres, o te podrás todavía más nervioso, trata de hablar con pausa, manteniendo el ritmo y la cadencia de las palabras, de modo que el público pueda entender todo lo que dices. Además, si hablas más despacio será más difícil que te equivoques o te trabes que si hablas a gran velocidad.

Claves para hablar en público

3. Pregúntate por qué te han elegido a ti

Muchas veces, cuando nos enfrentamos a una situación así nos preguntamos “¿quién me manda a mi meterme en estos líos?”, cuando la pregunta correcta sería “¿por qué me han elegido a mi?” Y la solución es simple: si la empresa te ha pedido que hagas la presentación es porque probablemente seas la persona que más sabe sobre el tema, que tiene unos conocimientos más profundos sobre esa cuestión y eres el trabajador ideal para encargarse de la presentación. Te han elegido por ser el mejor.

4. Aprovecha las pausas para beber y respirar

La hidratación siempre es importante, y si aprovechas las pausas para beber un poco de agua te tranquilizarás. Evitarás que se te seque la garganta, otra fuente de nervios, y te dará unos segundos para respirar profundamente, relajarte y retomar el discurso por donde lo habías dejado. Aprovechar el cambio de secciones o las preguntas del público para echar un traguito de agua y respirar. Tu cuerpo se oxigenará, y dejarás atrás el temido miedo escénico.

5. Evita ponerte nervioso por situaciones ajenas

Hay factores externos a la presentación que pueden ponernos más nerviosos todavía, con lo cual los efectos del miedo escénico son superiores. Para que no tengan ningún efecto es posible que tengas que cambiar algunas rutinas, pero evita estimulantes como la cafeína, y procura llegar con tiempo a la presentación. Antes de comenzar, comprueba que las diapositivas y el micrófono funcionan correctamente. El tiempo que sobre hasta el inicio lo puedes dedicar a meditar y relajarte.

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