Contratos básicos para proteger tu pyme


Más vale prevenir que lamentar, y más aún en el complejo mundo de los negocios. Es por ello que no basta sólo con gozar de una buena producción y comercialización de los productos, sino además el establecer a la empresa dentro del marco legal vigente, y así evitar problemas futuros de diversa índole. Por ello, a continuación te dejamos con los contratos básicos para proteger tu pyme, los cuales proporcionarán la estabilidad y seguridad que necesita tu negocio.

¿Qué contratos necesitas para proteger tu empresa?

Estos contratos te permitirán gestionar tu empresa de forma legal y hacerla segura frente a los problemas que puedan llegar.

  • Acta constitutiva: es un contrato-constancia que contiene la información referida a la creación de una sociedad o agrupación. Por lo tanto, en este documento se debe indicar las bases, fines, los nombres y firmas de las personas que la componen, derechos y obligaciones jurídicas propias y para sus socios, y demás datos básicos relativos a la constitución de la empresa.
  • Pacto de arrendamiento de un inmueble: mediante este acuerdo se busca el establecimiento de  nuestras obligaciones y derechos por el alquiler de un local desde el comienzo, y así evitar inconvenientes relacionados.
  • Acuerdo de prestación de servicios: Con este documento, se podrá contar con los servicios de profesionales sin que haya necesidad de colocarlos a la nómina de la empresa. Asimismo, es de gran importancia si queremos ahorrar costes al recurrir  a expertos con comprobada capacidad, debido a la misma naturaleza del contrato.

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  • Contrato individual de trabajo: De gran importancia para la relación patrón-trabajador, en este documento se debe especificar las condiciones laborales en que entra a laborar el segundo. Como se dijo, es de gran relevancia celebrar este tipo de acuerdos, en especial para casos donde haya juicios de probación de remuneraciones, por ejemplo, y en donde nos puede servir de prueba en los mismos.
  • Acuerdo de compraventa: Posiblemente sea el más importante de los antes mencionados. Con este contrato podemos establecer los requisitos de venta de nuestros productos, ya sea antes, durante y después de una transacción, con lo cual podremos evitar incumplimientos en el negocio.
  • Compromiso de confidencialidad: Este acuerdo es fundamental y debe ser cumplido  tanto para los que estén en nómina como para los de prestación de servicios, ya que permite conservar, de manera confidencial, la información que la empresa ofrezca de sí misma a sus colaboradores.
  • Contrato de comisión mercantil: Muy importante para ahorrarnos “extras” en la planilla, sirve para que una de las partes venda los productos de la empresa, por lo cual recibirá una comisión determinada de acuerdo a las ventas que logre realizar. De esta manera, nos evitaremos pagos a instituciones como INFONAVIT o IMSS, por ejemplo. Sin embargo, si en tu empresa existen vendedores de esta naturaleza pero sin este contrato, puede haber dificultades como las relacionadas al pago de porcentajes al Seguro Social.