Descubre los diferentes tipos de jefe que puede tener una empresa

Pau Sisternas

¿Cuántos tipos de jefe hay? El número cambia según la fuente, ya que podemos encontrar desde 3 a 15 perfiles diferentes de jefe, aunque en la mayoría de casos la diferencia entre un perfil y otro son pequeños matices.

Lo que está claro es que un jefe debe tener ciertas habilidades, pero no todos los jefes son iguales, cada uno tiene sus pros y sus contras y aunque te sientas más a gusto trabajando con un perfil está claro que tenemos que conocer los diferentes tipos de jefe que puede haber en una empresa y aprender a tratarlos.

Características de liderazgo de una empresa

1. Jefes democráticos

También conocidos como jefes participativos, son aquellos que apuestan por el trabajo colaborativo y el consenso en la toma de decisiones. Así, intentan generar un ambiente de trabajo donde todos los empleados se sientan escuchados y valorados por lo que es necesario tener iniciativa propia e ideas que respondan a esa llamada.


Es un perfil que busca el equilibrio entre autoridad, conocimiento y capacidad de comunicación con sus trabajadores, un jefe capacitador que intenta sacar lo mejor a los empleados.

2. Jefes autoritarios

En líneas generales, crean un ambiente de trabajo negativo ya que se limitan a dar órdenes que los trabajadores deben acatar. Además, le cuesta encajar las críticas o aceptar las propuestas de los trabajadores. Por eso, los empleados deben armarse de paciencia, evitar discusiones con el jefe y tenerlo informado en todo momento de cualquier cuestión.

  • Dentro de este perfil hay varios tipos de jefe autoritario, empezando por ese jefe workaholic que no ve más allá del trabajo y hace que su adicción al trabajo afecte también a sus empleados.
  • Otro perfil habitual es el jefe megalómano, ese responsable -aunque de responsable tenga poco- que solo se preocupa por acumular más y más poder y demostrarlo. Lo único que le interesa es su poder, no el trabajo en sí.
  • Hay jefes autoritarios que son intimidadores, llevando cualquier conflicto al terreno personal para demostrar ante sus empleados quién es el que manda.
  • Aquí también podemos incluir al jefe broncas, esos que parecen disfrutar criticando a gritos el trabajo de sus empleados para desahogarse de su frustración y estrés laboral.

4. Jefes carismáticos

Son una leyenda en la empresa, lo que entusiasma a sus empleados. Tiene capacidad de escucha, atiende las propuestas de los trabajadores y, lo más importante, tiene una visión del negocio y del futuro. En cierto modo, puede ser un jefe gurú que desarrolla ideas rompedoras que los empleados deben implantar.

Su carisma y personalidad son su mejor arma, y para satisfacerlos tenemos que demostrar nuestra motivación para trabajar junto a ellos, aportando ideas que encajen con su visión del trabajo. Este tipo de jefe prioriza el construir una relación sana entre jefe y empleado así como escuchar a su equipo.

5. Jefes paternalistas

Este perfil valora por encima de todo la comunicación y el bienestar de sus empleados, algo que puede parecer positivo pero que en ocasiones es negativo.

Por ejemplo, nos podemos encontrar con un jefe amigo que trata de mezclar trabajo y relaciones informales o personales, de modo que si no encajas con sus gustos te puede desplazar por muy buen trabajador que seas. Además, es un perfil protector, al que le cuesta delegar, lo que acabará lastrando tu carrera ya que le costará aceptar tus ideas o propuestas.

6. Jefes novatos

Son jefes inexpertos, ya sea en la empresa o en el liderazgo empresarial en sí, y son toda una lotería. Lo más probable es que la comunicación sea poco fluida, y lleguen con unos prejuicios o presuposiciones que son un lastre. Necesitan cierto grado de supervisión.

Otro rasgo de este perfil puede ser el jefe indeciso, al que le cuesta tomar decisiones precisamente por ese desconocimiento del sector o de la actividad, lo que les lleva a ser jefes conservadores cerrados a cambios o innovaciones. También se puede tratar de un jefe pelele, que evite generar conflictos al intervenir en el trabajo del resto.

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No