¿Qué es el objeto social de una empresa?

María Montero
En el proceso de constitución de una empresa hay que concretar la identidad de la organización, definiendo de manera conveniente su objeto social. Y es que al concretar el objeto social de una empresa se concreta la actividad que va a realizar, sea en el momento en el futuro, y debe estar bien definido para proceder con su correcta inscripción en el Registro Mercantil. Dada la importancia de definir este punto en el siguiente apartado profundizaremos en el concepto de objeto social de la empresa.

Definición de objeto social

El objeto social de una empresa supone definir la relación de actividades que la nueva sociedad va a desarrollar. El objeto social de una empresa tiene que ser lícito, posible y concreto. Debe estar correctamente redactado para que el Registro Mercantil no pueda rechazar la inscripción de la escritura y así la organización pueda estar constituida de manera válida.

Los expertos recomiendan evitar en el texto de definición del objeto social expresiones como “etcétera” o “todas las actividades que guarden relación con” porque pueden incurrir en inconcreciones y, por tanto, dar pie a que el objeto social no se considere determinado y pueda no aceptarse su registro.

Conviene especificar que el objeto social de una empresa debe aparecer en los estatutos sociales de la misma. Este conjunto de normas, que rigen el funcionamiento de la sociedad, además del objeto social deben contener la denominación o el nombre de la sociedad, el domicilio social, su capital social, las participaciones o acciones, su numeración correlativa y su valor nominal.

De igual manera, en los estatutos sociales deberá concretarse la manera de organización de la administración de la sociedad, indicando el número de administrados, el plazo de ostentación del cargo y en el caso de que existiese un sistema de retribución, se añadiría.

¿Cómo definir el objeto social de una empresa?

Una empresa puede tener previsto desarrollar varias actividades profesionales que no guardan relación entre sí y esto debe registrarse en el objeto social, que podrán incluir actividades múltiples. El objeto social de una sociedad limitada debe estar detalladamente definido. A su vez, es conveniente que, además de la actividad inicial, tenga varias actividades que la empresa tenga previsto abarcar en un futuro.

El Registro Mercantil impone que el objeto social quede absolutamente claro a la hora de inscribir las escrituras, para evitar posibles equívocos. Por ello, es recomendable recurrir a la clasificación de los códigos del CNAE o el IAE, pues haciendo uso de su categorización se puede identificar de una manera muy concreta y precisa prácticamente cualquier tipo de actividad y así se podrá ajustar adecuadamente la definición de la actividad de la sociedad.

En el supuesto de que la actividad sea muy nueva y no quede recogida en la clasificación por  códigos deberá definirse lo más detalladamente posible en el apartado de objeto social de la empresa.

¿Cómo cambiar el objeto social de una empresa?

El objeto social de la empresa –en el caso de que esta esté ya constituida-, al formar de los estatutos de la misma, precisará de un acuerdo de la junta general. Este acuerdo deberá elevarse a público ante notario y deberá inscribirse en el Registro Mercantil.

El proceso de modificación en el caso de que la empresa está ya constituida implica unos tiempos que, dependiendo de la situación de la empresa se pueden alargar considerablemente, y unos gastos adicionales.

Por ello, es recomendable que se preste mucha atención a la hora de redactar el objeto social en un primer momento, contemplando la idea inicial, posibilidades de expansión, posibles sinergias y demás, para escoger unos objetos sociales amplios, pero a la vez concretos y abarcables.

Trámites para constituir una empresa

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