Cómo conseguir financiación para tu empresa

Paula García

Es posible que el hecho de ser autónomo y emprender nos pueda resultar complicado en muchas ocasiones, y es que para arrancar un nuevo negocio se necesita una gran dosis de creatividad, de valentía y también tener claras las cuentas con las que vamos a trabajar. Pero, efectivamente, el dinero es lo que posiblemente cause una mayor fuente de quebraderos de cabeza en la mayor parte de los autónomos o en aquellos que están pensando en serlo.

Para empezar a llevar a cabo un negocio se necesita un capital con el que no siempre contamos, pero podemos recurrir a ciertas ayudas y también a alguna asesoría de autónomos descubra a través de qué medios hacerlo. Pero este modelo ya ha evolucionado, y ya no es necesario tener que desplazarnos hasta el lugar donde se encuentren estos asesores, sino que podemos realizar las consultas online y que nos presten su ayuda y sus servicios.


Fuentes de financiación para empresas

Financiación para autónomos

Quizás el modo más fácil es contar con el dinero suficiente antes de emprender un negocio, o también poder recurrir a un familiar o amigo de confianza que nos preste lo que necesitemos a cambio de ser un socio capitalista del negocio, pero no siempre se cuenta con estas ventajas, por lo que debemos tratar de buscar aquellas fuentes de financiación externas que nos ayuden a emprender o a darle un empujón a nuestra empresa.

  • Después de plantearnos si alguien cercano puede dejarnos el dinero, está la opción de los bancos y los créditos que ofrecen, en especial aquellos créditos para negocios o empresas que están empezando, por lo que las condiciones pueden ser mejores y adaptables a las necesidades de cada caso. Además, dependiendo de las circunstancias del emprendedor, es posible que las ayudas sean mayores o menores, así que debemos aprovecharnos de ello.
  • Existe la opción de recurrir a una cámara de comercio, a los organismos públicos o una asociación de emprendedores. En estos lugares normalmente conceden diferentes ayudas dependiendo de cada caso, de las que podemos aprovecharnos y poder emprender o empujar nuestro negocio de un modo más desahogado.
  • Las llamadas Sociedades de Garantía Recíproca son asociaciones donde se avala a los socios que la forman, de modo que también les prestan ayuda tanto económica como financiera, asesorándolos en todo momento acerca de sus movimientos y de los pasos que deben dar a medida que vayan evolucionando o dependiendo del punto en que se encuentre su empresa.
  • También se puede entrar a formar parte de un proyecto emprendedor potenciado por una aceleradora o incubadora, donde, si la idea es ingeniosa y tiene una gran proyección de futuro, son unos inversores quienes ayudan económicamente a que el negocio salga adelante. En estos proyectos, además, se lleva un seguimiento de la empresa, se asesora a sus responsables para que el negocio evolucione y se les acompaña en todo momento hasta que el negocio puede empezar a andar por sí solo.

Si la opción de conseguir el dinero por ti mismo antes de empezar a mover el negocio que tanto te motiva lo ves casi imposible, es el momento de valorar las diferentes opciones y encontrar aquella que sea más viable dependiendo de la cantidad de dinero que necesites y del plazo en que calculas que podrás devolverlo. A partir de ahí, puedes empezar a plantearte cómo hacerlo para lograr que, cuanto antes, tu negocio se ponga en marcha y pueda funcionar por sí mismo.

En caso de que no tengas claro cuál es la mejor alternativa de financiación, puedes pedir ayuda a un grupo de asesores especiales para autónomos que se encargará de ayudarte a dar con la solución perfecta, para que emprender un negocio deje de ser un quebradero de cabeza.

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