Preguntas frecuentes sobre el renting para vehículos industriales

Paula García

Conoce las dudas más frecuentes sobre el renting para vehículos industriales

Muchos emprendedores y autónomos optan por el renting de vehículos industriales en lugar de comprarlos. El motivo principal es evidente: el ahorro. Y es que, a la hora de adquirir un vehículo industrial, actualmente se debe desembolsar una gran cantidad de capital inicial.

Por tanto, el renting se convierte en una alternativa perfecta para poder disfrutar de los servicios de determinados vehículos, como autobuses, camiones, furgonetas, etc. Entre sus ventajas, destaca que se pueden amortizar los pagos rápidamente a través de los ingresos que se obtienen mensualmente en la empresa.

El renting para vehículos industriales lleva mucho tiempo entre nosotros y ha llegado para quedarse, ya que es una opción muy interesante para todo tipo de empresas y sectores. A continuación, abordamos las principales dudas que suelen surgir sobre este modelo de arrendamiento empresarial. ¡Empezamos!

¿Qué es el renting de vehículos industriales?

Podemos definir el renting de vehículos industriales como un tipo de contratación diferente al alquiler convencional y al leasing, donde el arrendador opta por disfrutar de un nuevo vehículo para su empresa a cambio del pago de unas pequeñas cuotas mensuales.


La duración del contrato y las cuotas a pagar se pactan previamente con el arrendatario. Y, una vez finaliza el contrato de renting, puedes acceder a un nuevo vehículo con la firma de otro contrato. De este modo, dispondrás siempre de los modelos más modernos y equipados para desempeñar tu actividad industrial, siendo una empresa más competitiva y pudiendo optimizar al máximo tus recursos.

¿Cómo funciona?

Se trata de un contrato de alquiler sobre un bien. Por tanto, primero se establece un determinado precio y después se fija una cuota mensual fija a pagar por el arrendador. A diferencia del alquiler convencional en que pueden surgir gastos imprevistos, el renting permite controlar los gastos de la empresa. Esto se debe a que son cuotas fijas y no varían en función de la inflación o los tipos de interés. Por otro lado, se diferencia principalmente del leasing en que, al terminar el contrato, no existe la opción de adquirir definitivamente el vehículo.

¿Por qué las empresas prefieren el renting?

Las dos razones principales que tienen las empresas son incrementar el ahorro financiero y disponer de mayor liquidez. La mayoría de empresarios escoge el renting para vehículos industriales, ya que es una alternativa que tiene más ventajas a nivel financiero.

En primer lugar, proporciona seguridad porque sus cuotas son un gasto fijo. Y, por otro lado, al elegir esta opción, no tendrás que pagar otros impuestos como el de circulación o ITV. Además, si tu nuevo vehículo se avería, el arrendatario se encarga del mantenimiento o la sustitución por otro modelo para que puedas seguir con la actividad empresarial.

¿Existen diferentes modalidades de renting?

Podemos encontrar varios modelos de renting. Al contrario que en el alquiler convencional donde el contrato está más encorsetado, mediante el renting, el arrendador pacta con el arrendatario cómo quiere establecer contrato y las cuotas a pagar.

En este sentido, existen contratos de renting para camiones, furgonetas, autobuses, cabezas tractoras, carretillas elevadoras, etc. Todos estos tipos de contrataciones se pactan a la carta entre ambas partes, eligiendo minuciosamente cómo y cuándo pagar, en función a las necesidades de la empresa.

Por todo ello, cualquiera de estas modalidades tiene muchos más beneficios fiscales que adquirir un nuevo vehículo y pagarlo en su totalidad. Por tanto, para ver qué tipo de contrato es el más adecuado en tu caso, puedes utilizar un simulador de renting para vehículos industriales a través de Internet o contactar con un experto en financiación.

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