Responsabilidad solidaria vs Responsabilidad subsidiaria

Patricia Nuño

Es muy común, ya sea en el ámbito legal, financiero o mercantil, oír hablar de dos tipos de responsabilidades: la responsabilidad solidaria y la subsidiaria. Sin embargo, son muchas las personas que no conocen con claridad sus diferencias.

No obstante, cuando acudimos a estos dos términos, suele ser cuando nos referimos, por lo general, al pago de una deuda y quién es, el responsable del pago de la totalidad de ésta, el responsable de hacer frente a la misma.

¿Cuál es la diferencia entre responsabilidad solidaria y responsabilidad subsidiaria?

Esta distinción no únicamente nos será útil cuando estamos en la posición de deudores; sino que también será útil en caso de que nos deban pagar una deuda, teniendo la certeza de contra quién tomar medidas legales en caso de que se incumpla el pago. Por ello, es necesario saber cuáles son las diferencias entre la responsabilidad solidaria y subsidiaria para poder realizar una gestión de cobros efectiva y que cumpla con los objetivos de cobro.

Diferencias existentes entre responsabilidad solidaria y responsabilidad subsidiaria

Así que, sin más dilación, procedemos a explicar los puntos principales de cada tipo de responsabilidad, para que tengas bien claro cómo proceder y actuar en cada caso.

¿En qué consiste la responsabilidad solidaria?

La responsabilidad solidaria supone que, ante una misma obligación de pago, es decir, ante una misma deuda, hay una obligación conjunta de pagarla. Esto es, la deuda se puede extender a personas distintas del deudor principal, y se podrá dirigir indistintamente a cualquiera de ellas.


Entonces, ¿cuáles son los puntos clave de la responsabilidad solidaria?

  • La exigibilidad del pago al deudor principal y a los deudores solidarios surge de manera simultánea, a la vez. Es decir, no hay que esperar a declarar fallido al principal para poder exigir el pago de la cuantía de la deuda a los deudores solidarios.
  • Podrás exigir la totalidad del importe de la deuda a cualquiera de los deudores, tanto al principal como a los solidarios.
  • No hay que declarar al deudor principal como fallido para poder reclamar la deuda a los deudores solidarios.

¿Qué significa responsabilidad subsidiaria?

Este tipo de responsabilidad, por su parte, funciona con carácter de exclusión y de manera residual. Si, llegado el plazo de vencimiento de la deuda, el deudor principal no cumpliere con su obligación de pago, se podrá acudir y exigir pago a los responsables subsidiarios. Pero se hará, únicamente, una vez se demuestre que la labor de pago del deudor principal ha resultado fallida, y que verdaderamente no ha cumplido con su obligación.

¿Qué caracteriza, por tanto, a la responsabilidad subsidiaria?

  • Se exigirá la deuda a los deudores subsidiarios, única y exclusivamente, cuando la Administración haya intentado cobrar la deuda y no haya sido posible.
  • El deudor subsidiario deberá responder, pero sólo cuando el deudor principal no lo hace.
  • Si se te debe una cantidad de dinero, no puedes acudir directamente al deudor subsidiario y exigirle a él el pago de la cuantía. Deberás acudir al deudor principal y, si resultare fallido, demostrarlo y ya acudir contra los deudores subsidiarios.

¿Pueden darse a la vez la responsabilidad solidaria y la subsidiaria?

Si ya parecía que te habían quedado claros los términos, es posible que te resulte algo chocante la pregunta. Sin embargo, es una situación bastante común. A pesar de las diferencias entre la responsabilidad solidaria y subidiaria, pueden darse a la vez ambas responsabilidades.

Imagina un préstamo donde hay varios avalistas. Aquí, los avalistas tienen responsabilidad subsidiaria frente al titular del crédito (deudor principal). Sólo en el caso de que éste último no haga frente a la deuda, podremos acudir contra los avalistas y exigirles a ellos el pago.

Pongámonos en el caso de que llega el caso de que el deudor principal no paga y debemos acudir contra los deudores subsidiarios. Ahora, entre ellos, sí existe una responsabilidad solidaria, pudiendo reclamar a cualquiera de ellos la totalidad de la deuda. Y, una vez que uno de los responsables solidarios pague toda la cuantía, la deuda quedará extinta y se habrá cumplido con la obligación.

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