Tipos de outsourcing

El outsourcing ha permitido a las empresas un ahorro considerable a nivel de costes de personal, al posibilitar el trabajo conjunto con otros profesionales o empresas sin necesidad de efectuar contratos laborales por cuenta ajena. Existen distintos tipos de outsourcing en función de la estructura de la empresa que solicita la externalización y atendiendo al tipo de relación contractual entre ambas partes.

Sin duda, los beneficios de la subcontratación o tercerización han convertido a esta modalidad de trabajo en una de las más cotizadas, importando un modelo de trabajo que en España resulta innovador, pero que en otros países como Estados Unidos lleva aplicándose con éxito durante años.

En este artículo vamos a analizar con profundidad las distintas clases de externalización y algunos ejemplos de outsourcing que se establecen en función de distintos criterios.

Tipos de subcontratación

Imagen: ProStockStudio || Shutterstock

Clases de Outsourcing

Se establecen distintas tipos de subcontratación en la gestión empresarial de cada negocio, dependiendo de los parámetros que se controlen.

Por tipo de actividad que se externaliza

Entre los ejemplos de outsourcing que pertenecen a este grupo encontramos actividades de subcontratación de tareas administrativas, de producción o comerciales.

En este caso, lo que se externaliza no es el proceso en sí, sino una actividad que forma parte de un proceso más complejo. Se apuesta por este tipo de outsourcing en tareas sencillas que no requieren de gran conocimiento interno, sino que constan de protocolos ya estandarizados.

A menudo, esta modalidad de outsourcing supone un importante ahorro económico para la empresa frente a la contratación tradicional.

Por el tipo de proceso

A este tipo de tercerización se le conoce popularmente como BPO (Business Process Outsourcing). Consiste en la posibilidad de delegar procesos internos de la empresa, en un equipo de outsourcing externo.


Dentro de este área distinguimos entre procesos internos (como servicios de mantenimiento, contabilidad, etc.) y procesos externos (recursos humanos, departamento de marketing, seguimiento comercial, etc.).

El outsourcing de procesos tiene la ventaja de poder transmitir a la empresa externalizada, parte de los protocolos y conocimiento que habilitan el desarrollo de la actividad, sin poner demasiado en riesgo la calidad de los productos y servicios de cara a los clientes.

Por el lugar donde se desarrolla la actividad

Hay un ejemplo de outourcing que se conoce como deslocalización, y consiste en contratar los servicios a empresas extranjeras que permiten abaratar los costes de la empresa en los procesos, bien en la manufactura, producción o transporte, entre otros.

Esta es una de las clases de outsourcing más frecuentes en el sector industrial, debido a las enormes ventajas que representa implantar dicho modelo para la empresa.

No obstante, también existe la modalidad de outsourcing in house, que tiene lugar cuando el equipo externalizado trabaja en las instalaciones de la propia empresa a pesar de estar contratado de forma externa.

Outsourcing estratégico

Este tipo de externalización se conoce como Business Process Management y permite delegar en un equipo no solo un proceso o actividad, sino la estrategia empresarial global, compartiendo aspectos económicos, financieros y de mercado.

Es quizás, más arriesgado que los anteriores al poner en peligro toda la estructura empresarial de cara a la confidencialidad, pero también supone grandes beneficios para empresas que carecen de experiencia comercial en un sector y desean introducirse junto a otras con más experiencia. Descubre las cláusulas del contrato de confidencialidad.

Antes de crear una empresa y decidir cuál de las clases de outsourcing es más adecuada para implantar en en negocio, es importante analizar los rendimientos económicos de cada uno de los procesos necesarios hasta desarrollar el servicio o producto final, con el objetivo de identificar posibles tareas en las que la externalización supondría mayores beneficios.

Si por el contrario, deseas emprender un nuevo negocio mediante la externalización total, realiza previamente un estudio de mercado para conocer las posibilidades de comercialización reales antes de preparar la estrategia final.

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