Tipos de sistemas de producción industrial

Pau Sisternas

Un sistema de producción industrial es el método utilizado por la empresa para transformar una materia prima en el producto final, apto para la comercialización. Se puede hablar de hasta cuatro sistemas de producción diferentes -por trabajo, por lotes, en masa y flujo continuo-, aunque haya quien los limita a tres; y conocer cada uno de ellos es muy importante.

Solo así podremos saber la política empresarial a seguir para que la compañía triunfe, ya que cada sistema de producción industrial tiene sus propias características, con importantes diferencias entre ellos.

Planificar la producción empresarial

¿Qué sistema de producción industrial me conviene?

Antes de responder a la pregunta, conviene resaltar que en la inmensa mayoría de las empresas solo se puede aplicar un sistema de producción industrial. La compatibilidad entre varios sistemas es algo casi utópico, por lo que deberemos elegir uno.

Para elegir el sistema correcto hay que analizar factores como el tipo de empresa, nuestra actividad y el volumen de producción, el nicho de mercado o la plantilla disponible. Optar por uno u otro implica un importante desembolso a corto y medio plazo, y aunque siempre podemos cambiar de sistema hay que hilar fino para elegir la opción adecuada.

1. Producción por trabajo o bajo pedido

Como su propio nombre indica, este sistema de producción industrial se basa en la recepción de pedidos por parte del cliente. Cuando llega el pedido, todos los esfuerzos se concentran en cumplir con él. Es lo que se hace, por ejemplo, en los astilleros.


Cuando llega el pedido, la empresa elabora un informe con el presupuesto, el listado de materiales, un esquema con los pasos a seguir para la producción y su secuencia cronológica. El gran problema de este sistema es que la empresa está en manos de los pedidos, y necesita de una contratación flexible para garantizar su futuro.

2. Producción por lotes

Son los sistemas de producción industrial donde se crea una determinada cantidad de productos que son idénticos, los lotes. Su producción es limitada, y se hacen con la frecuencia necesaria. Cuando es necesario, la maquinaria se puede cambiar para producir un lote diferente. Es un modelo habitual en pymes o artesanos que evolucionan hacia una producción estándar.

A favor de este modelo está una fabricación simple cuando se conocen todos los procesos; en contra, la necesidad de una buena coordinación entre partes, ya que si falla un eslabón de la cadena se rompe todo el proceso.

3. Producción en masa

Su filosofía se basa en producir mucho para poder vender barato. El objetivo es tener un gran stock de productos idénticos, a menudo en una línea de producción, de modo que se reducen los costes de producir cada unidad. Esto se debe, en parte, a las tareas automatizadas, que permiten generar un volumen de productos cada vez más alto usando menos mano de obra.

Este sistema de producción industrial habitual en la industria del automóvil o en algunos bienes de consumo, y cuando alguna empresa que produce en masa amplía el mercado suele evolucionar a una producción de flujo continuo.

4. Producción de flujo continuo

Es la evolución de la producción en masa -de ahí que algunos expertos la incluyan en ese sistema-, pero con la diferencia de que la cadena de producción está activa las 24 horas diarias, eliminando los costes de iniciar y parar la producción. El proceso de producción es bastante simple, el problema puede venir a la hora de dar salida a los bienes que se han producido.

Para que este sistema de producción industrial sea viable se necesita una alta rotación de producto, y los costes de detener y reiniciar la producción ser más caros que trabajar sin pausa. Habitual en altos hornos, centrales térmicas o en grandes empresas de ciertos bienes.

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