5 tips para superar el estrés laboral

Cuestiones como la presión a la que estamos sometidos en nuestro puesto de trabajo, las largas jornadas laborales a las que nos enfrentamos o las dificultades para conciliar la vida profesional con la vida personal favorecen la aparición del estrés laboral. Se trata de un problema que se manifiesta de varias formas, y tan importante como identificar los síntomas es afrontar el tratamiento del estrés laboral para reducir sus efectos. Las causas cambian de una persona a otra.

¿Cuáles son los síntomas del estrés laboral?

Podemos clasificar los síntomas en tres tipos. Los primeros son los síntomas físicos, donde entran la fatiga, tensión muscular, problemas de sueño, exceso de sudoración, taquicardias, mareos y náuseas o dolores de cabeza. También hay síntomas emocionales (apatía, tristeza, irritabilidad, mal humor, desmotivación, impaciencia, problemas de concentración) y por último los síntomas conductuales, como el abuso de sustancias (café, alcohol, drogas), conductas violentas, mala alimentación, ausentismo laboral, problemas para relacionarnos con otras personas, etc.


Soluciones al estrés en el trabajo

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Soluciones para el estrés en el trabajo

Si consideras que padeces algunos síntomas, o conoces a alguien que los sufra, lo primero que debes hacer es empezar el tratamiento de estrés laboral, para lo que te proponemos una serie de trucos.

1. Marca unos límites

El correo electrónico o el Whatsapp hacen que estemos conectados al trabajo las 24 horas del día, lo que puede desencadenar en estrés laboral. Sin embargo, hay que establecer unos límites a nuestra disponibilidad para que nuestro trabajo no interfiera en nuestra vida personal. Cuestiones tan simples como no coger el teléfono ni mirar el correo electrónico por la tarde o fuera de nuestras horas de trabajo nos ayudan a marcar esa diferencia entre lo profesional y lo personal, de modo que se reducen los conflictos y el estrés.

2. Descansa lo suficiente

Relacionado con el punto anterior, hay que desconectar por completo del trabajo y descansar. Si no es así, puedes desarrollar estrés laboral o el síndrome de burnout. El fin de semana, festivos o vacaciones son para descansar y volver al trabajo con las pilas cargadas; días para desconectar, descansar y abstraernos de todo lo relacionado con el trabajo. Lo mismo pasa por las noches: hay que descansar bien para rendir el día siguiente.

3. La organización

Una carga excesiva de trabajo puede derivar en situaciones de estrés laboral. Para hacerle frente a este problema es indispensable organizar bien nuestra jornada laboral y métodos de trabajo, de forma que no se acumulen las tareas pendientes y tengamos que hacer más horas extra de las que deberíamos. En este sentido, aprender a delegar en los compañeros de trabajo o subordinados es un factor clave para reducir la carga de trabajo y vivir más relajados. Delegar una tarea no es un fracaso.

4. Busca un buen ambiente de trabajo

Debes sentirte cómodo, trabajar en un ambiente agradable tanto en lo material como en lo humano. Tener una silla cómoda en la oficina o el espacio suficiente evitará que te estreses menos que si trabajas sin los medios suficientes. Pero también es importante contar con una buena red social, crear buenas relaciones de trabajo y personales con los compañeros, de forma que os apoyéis unos a otros en los momentos más difíciles. El clima laboral será mejor, y trabajar no se hará tan duro.

5. Habla con tu jefe

No tengas miedo a una conversación con el jefe que puede desembocar en mejoras de las condiciones de trabajo. Si tienes problemas, no contáis con los medios suficientes o no te sientes a gusto con tu trabajo, coméntaselo. Los trabajadores sanos y motivados son mucho más productivos que los trabajadores estresados, y los responsables de la empresa deberían buscar las mejores condiciones para sus empleados.

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