Cómo contratar a un becario

Para completar la formación académica que reciben los estudiantes, es necesario probar cuáles son las rutina y dinámicas de la empresa en su día a día. Aunque es muy importante los conocimientos teórico aprendidos en nuestros procesos de formación educativa, la práctica profesional es muy importante para aprender de verdad un oficio o una profesión. También es necesario conocer las particularidades de los becarios dentro de una empresa para el departamento de Recursos Humanos. Por ello, queremos mostrarte cómo contratar un becario.

¿Cómo se puede contratar a un becario?

Las empresas tiene diferentes opciones para contratar becarios, o lo que muchos estudiantes llaman hacer prácticas, sin embargo, no es lo mismo que contrato de trabajo como los de cualquier trabajador.

Contratar un becario con prácticas no remuneradas

Por un lado, la empresa puede acoger a estudiantes que no hayan terminado sus estudios y que necesitan realizar unas prácticas profesionales en una empresa para poder completar su formación académica. Estas prácticas son denominadas prácticas curriculares y suelen ser obligatorias para poder obtener el título universitario o de Formación Profesional, aunque no siempre es así. Estás practicas suelen durar entre 300 y 600 horas, y el becario no suele recibir ninguna compensación económica. Aun así, es recomendable que las empresas ofrezcan algún tipo de recompensa para aumentar su motivación, como por ejemplo, pagar el transporte o dietas.

Para contratar este tipo de becarios, puedes contactar con las personas encargadas de gestionar este tipo de prácticas y ofrecerte como empresa a la que pueden acceder para realizar sus prácticas. Estos centros suelen gestionar los diferentes trámites. También puede ser que un estudiante por voluntad propia, contacte contigo para solicitar realizar práctica en tu empresa.

Cómo puedo conseguir un becario

Imagen: REDPIXEL.PL || Shutterstock

Contratar un becario con prácticas remuneradas extracurriculares

Por otro lado, existen las llamadas prácticas extracurriculares. En este tipo de prácticas, se crean convenios entre las entidades formadoras y las empresas para la realización de prácticas después de que los estudiantes hayan obtenido sus títulos correspondientes. Sería como un complemento formador al título conseguido, que además incluye un pequeño salario. Este salario suele estar cercano al Salario Mínimo Interprofesional y los alumnos están dados de alta en la Seguridad Social, la cual tiene unos costes muy bajos para la empresa.

En este caso, las empresas negocian con las universidades, escuelas o centros de formación, cuáles son las condiciones de sueldo, horarios y las funciones que se van a desempeñar en el puesto de trabajo. Después, los estudiantes pueden ofrecerse como candidatos, o los centros buscan a los candidatos idóneos. La tramitación y contratación es muy sencilla, ya que el centro se encarga de todas las gestiones y la empresa solo debe firmar el contrato y las condiciones pactadas.

Alternativas para contratar un becario

Además de la contratación de un becario, existen otras posibilidades para introducir gente joven en tu empresa para trabajar a la vez que recibe formación a través de un contrato de trabajo que le haga ser un empleado más de la compañía.

Los contratos en prácticas se realiza a personas recién tituladas y tienen una duración de entre 6 meses y 2 años. El trabajador se encuentra dado de alta como cualquier otro empleados y tendrá derecho a paro. El salario vendrá definido por el convenio colectivo. Si no es así, no podrá ser inferior al 60% del sueldo de un trabajador que ocupa su mismo puesto de trabajo, durante el primer año, y el 75% después. De esta forma, los jóvenes consiguen su primera experiencia laboral, adquiriendo nuevos conocimientos, y la empresa consigue bonificaciones y reduce los costes laborales.

La otra alternativa son los contratos de formación y aprendizaje, que alternan trabajo y formación durante este contrato de trabajo. Están dirigidos a personas de entre 16 y 25 años que no posean los conocimientos necesarios para ese puesto de trabajo. Por ello, deberá destinarse a formación el 25% de la jornada laboral durante el primer año, y el 15% de la jornada el tiempo restante. Además, existen grandes bonificaciones si se convierte en un contrato indefinido después.

Si quieres saber algo más, aquí podrás encontrar toda la información sobre los becarios y sus características. Es conveniente conocer toda la situación y el contexto de los becarios para saber los beneficios que puede traer a tu empresa y cómo gestionarlo, conociendo los derechos y obligaciones de cada una de las partes.

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