Control de calidad en las empresas

Uno de los puntos claves para asegurar el éxito y el correcto funcionamiento de la empresa es asegurarse de realizar un control de calidad de todos los procesos que conlleva la actividad empresarial, con el objetivo de obtener una mejora continua de la organización que nos permita sacar la mayor rentabilidad de nuestro negocio, a la vez que se satisfacen las necesidades de los clientes y estos posee el mayor grado de satisfacción. El control de calidad es así, una forma de mantener la competitividad empresarial frente a los demás competidores que encontramos en el mercado.

Los controles de calidad nos permiten seguir mejorando y perfeccionando en todos los ámbitos de la organización empresarial. Permiten a la empresa establecer unos niveles de calidad a los que hay que llegar y con los que se presupone que es suficiente para conseguir el rendimiento deseado por la empresa. Sin embargo, los controles de calidad no solo deben establecerse unos estándares y conseguirlos, sino que debes seguir estudiando cuáles son las mejores formas de innovar y conseguir una mayor calidad en los diferentes procesos empresariales. Seguir viendo cómo varía el mercado, qué es lo que piden o pueden llegar a pedir los potenciales clientes y estar a la última para ser los primeros en ofrecer los productos de mayor calidad.

Control de calidad empresarial

Imagen: Phovoir || Shutterstock

Importancia del control de calidad para las empresas

En ocasiones, los emprendedores y pymes no son conscientes de la importancia que posee el control de calidad dentro de las organizaciones empresariales. La calidad es el factor que va a hacer que nuestros producto se encuentren por encima de los de la competencia y que el cliente acabe eligiendo nuestra marca al final de su proceso de decisión de compra.


Aunque podemos decidir cuáles son los estándares de calidad que instauramos en nuestra empresa, debemos saber que los niveles de calidad los establece el cliente a partir de sus necesidades. Si nuestros productos no satisfacen las necesidades del cliente, significará que no poseen la calidad suficiente para las características de ese consumidor. Debemos entender que el término calidad hace referencia a un producto o proceso bueno, mejor que el resto.

Los clientes a través de sus demandas establecen criterios de calidad con el objetivo de que las empresas los cumplan. Estos criterios de calidad no se refieren solamente al producto en sí. También se pueden establecer estándares de calidad que hagan referencia al servicios postventa, las materías primas, los recursos humanos, los envíos a domicilio o cualquiera de los procesos que se producen en la empresa.

Por todo esto es necesario utilizar al cliente como guía que nos marca la calidad mínima que debemos marcar en nuestra empresa. Solo así podremos satisfacer sus necesidades y ser su primera opción. También es posible que nos adelantemos a sus demandas a través de la innovación y ofrezcamos solución a algunos problemas que se habían planteado. Esto puede hacerse a través de la creación de necesidades o tratando de hacer la vida más cómoda al cliente. Se trata de trabajar por la mejora continua de los procesos de la empresa para conseguir posicionarnos como una empresa de calidad.

Si te interesa instaurar un control de calidad que te permita mejorar los procesos de tu empresa, no dudes en consultar este especial que tenemos preparado para ti. Aquí podrás encontrar toda la información acerca del control y la gestión de calidad de las empresas, para garantizar el éxito de las organizaciones en el mercado.