Costes variables

En la actualidad, el principal objetivo de las empresas es el de reducir al máximo la cantidad de costes a la que deben hacer frente mensualmente.

Precisamente, una de las alternativas es la de abogar más por un tipo de costes que vaya en función de su nivel de actividad, de producción y, en definitiva, costes que vayan acorde a la entrada o no de ingresos. Estos son los que se conoce como costes variables.

¿Qué son costos variables?

Los costes variables son los gastos que cambian en función del nivel de actividad y de producción de bienes y servicios de una empresa en concreto. A los costes variables también se les conoce como nivel de unidad producida, precisamente porque son costos que irán cambiando al alza o a la baja en función del número de unidades que se produzcan.

Concepto de costos variables

Imágenes: jordache || Shutterstock

Los gastos variables en las empresas han adquirido gran relevancia, pues permiten maximizar los recursos de una empresa. En el sentido de que la empresa tendrá los costes que estrictamente requiera el nivel de producción de cada momento. Al contrario de lo que sucede con los costes fijos de un negocio.

El coste variable alude a todos aquellos costos que experimentan una variación cuando se modifica el volumen de producción de bienes y servicios de una empresa.

Imaginemos una empresa estacional, como puede ser una heladería. Este establecimiento tendrá grandes picos de ventas, siendo su momento de mayores ingresos en los meses de verano. Sin embargo, el resto del año, tendrá ventas, pero bastante menores. Si dependiera en su mayoría de costes fijos (alquileres, personal, etc.) y tuviera que hacer frente a ellos durante todo el año, sería muy complicado hacer frente al negocio y poder rentabilizarlo. No obstante, si esta empresa trata de minimizar sus costos fijos e intentar depender en su mayoría de costes variables, en los meses que tenga una producción mucho menor, apenas tendrá costes variables.

Plantilla para controlar los gastos e ingresos

Ejemplos de costos variables

Ya hemos comentado que este tipo de costes variarán en función del nivel de actividad o ventas de un negocio. De esta manera, cualquier empresa se puede adaptar y flexibilizar mucho mejor a la situación del momento, como el caso de la heladería que comentábamos.

Detallamos a continuación varios ejemplos de costos variables:

  • Materias primas. Cuantas más unidades de producto se hagan, más materia prima se requerirá, como es obvio. Cuando mayor sea el nivel de producción o de ventas, más incrementa el coste en materia prima y, en definitiva, mayor será el coste.
  • Embalaje y empaques. Su cantidad va estrechamente relacionada con la cantidad de producto que se venda.
  • Mano de obra por necesidad de producción. Cuantas más pizzas vendemos, más operarios o cocineros necesitaremos para producir mayor cantidad de las mismas.
  • Impuestos específicos, impuestos selectivos que gravan de manera selectiva el consumo de determinados bienes o servicios. Ejemplo de ello sería el Impuesto sobre bebidas alcohólicas, algunos servicios bancarios o artículos de lujo.
  • Comisiones sobre ventas. Imaginemos a un comercial de una empresa telefónica, cuyo sueldo depende directamente de la cantidad de presupuestos que cierre a final de mes. Cuantos más clientes consiga, mayor será su comisión y viceversa. Esto se trata de un coste variable para la empresa, en función del nivel de ventas en este caso.

El inteligente manejo que tenga una empresa de sus costes variables la convertirá en una organización mucho más competitiva. Antes de crear una empresa, es conveniente conocer de la forma más cercana posible estos gastos para poder calcular las ventas necesarias que permitan subsistir.

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