El contrato en prácticas

La crisis ha fomentado que la inversión en formación aumente. La edad de comenzar a trabajar cada vez es más elevada, la competitividad cada vez mayor y, la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo remunerado, es complicada. Un tipo de contrato de trabajo que ha adquirido gran relevancia en los últimos años es el contrato en prácticas.

El contrato en prácticas es una gran oportunidad para recién licenciados, pues gracias a él adquieren gran experiencia, enfrentándose por fin a los problemas del mundo real fuera de las aulas.

¿Qué es el contrato en prácticas?

El contrato en prácticas tiene por finalidad que el trabajador adquiera experiencia profesional adecuada en función del nivel de estudios cursados. Es un contrato destinado personas recién tituladas para que adquieran experiencia mediante la práctica en la empresa.

A través del contrato de prácticas, tanto el trabajador como la empresa salen beneficiados:

  • El trabajador: adquiere experiencia profesional y desarrolla amplios conocimientos.
  • La empresa: recibe bonificaciones y reduce costes laborales.

Contrato en prácticas

Como hemos comentado, es un contrato destinado a recién titulados (ya sea con título universitario, formación profesional o títulos oficiales equivalentes) por lo que, en su mayoría está enfocado a gente joven. No obstante, no existe límite de edad y servirá para toda persona recién titulada, tenga la edad que tenga.

Asimismo, una vez finalice el período del contrato de prácticas, la empresa debe entregar al trabajador un certificado de prácticas realizadas, donde se hará constar la duración de la práctica, las tareas realizadas, así como el puesto que ha ocupado.

El contrato en prácticas viene regulado en el artículo 11.1 del Real Decreto Legislativo 2/2015 de la Ley del Estatuto de Trabajadores.

Condiciones del contrato de prácticas

Para que un contrato se considere de prácticas debe cumplir una serie de requisitos que desglosamos a continuación:

  • Titulación. El trabajador deberá estar en posesión de título universitario o equivalente.
  • Edad. No hay limitación de edad a la hora de trabajar con contrato de prácticas. No obstante, para toda persona mayor de 30 años, no podrán haber transcurrido más de 5 años desde que obtuviera el título, o 7 años si presenta alguna discapacidad. Para las personas de edad inferior a los 30, no se aplican dichos plazos.
  • Duración. El contrato en prácticas tiene una duración mínima de 6 meses y máxima de 2 años.
  • Jornada laboral. El tipo de jornada podrá ser a tiempo completo o parcial, según se acuerde y pacte entre empresa y trabajador.
  • Remuneración. Corresponderá el salario fijado por convenio colectivo, sin que pueda ser inferior durante el primer año al 60% del salario establecido en convenio para empleados que ocupen igual puesto de trabajo. Ese porcentaje incrementa el segundo año a un 75%. Destacar que, al margen de los porcentajes, el trabajador deberá cobrar siempre, como mínimo el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
  • Alta en la Seguridad Social. Es un trabajador más, por lo que debe estar dado de alta y cotizar en la Seguridad Social. Al finalizar el período, y siempre que haya cumplido con las cotizaciones mínimas, el trabajador podrá solicitar el paro.

¿Con un contrato en prácticas tengo vacaciones?

Por supuesto, los contratos en prácticas, al igual que cualquier otro contrato de trabajo tiene derecho a vacaciones. La persona que posea un contrato en prácticas tendrá las mismas vacaciones que cualquier otro trabajador de la empresa.

De esta forma, los trabajadores que dispongan de un contrato en prácticas les corresponderá un total de 30 días por año trabajado, que deberán disfrutarse en el mismo año.

La indemnización del contrato en prácticas

Cuando se extingue el contrato en prácticas pueden ocurrir diferentes situaciones. Por un lado, si se termina el contrato en prácticas y la empresa decide renovar su contrato y convertirlo en indefinido, la empresa recibirá una bonificación de la cuota empresarial de 500€ al año durante 3 años, y de 700€ en el caso de las mujeres.

En el caso de que se termine el tiempo del contrato y la empresa no quiera renovar, o la empresa realice un despido antes de que se termine el contrato, el trabajador tendrá derecho a una indemnización por despido de 12 días por año trabajado, al igual que en los contratos de trabajo temporal que se regulan en el Estatuto de los trabajadores.

¿El contrato en prácticas tiene derecho a paro?

Sí, totalmente.

Todos los contratos regulados a través de la legislación laboral tienen derecho al cobro de la prestación por desempleo. Esto significa, que los trabajadores que accedan al paro después de haber tenido un contrato en prácticas, podrán cobrar el paro, siempre y cuando reúnan las condiciones necesarias que exige la Seguridad Social.

Debemos tener en cuenta que, para poder cobrar el paro, tiene que haberse producido un despido por parte de la empresa. En el caso de la baja voluntaria, los trabajadores no podrán acceder a la prestación por desempleo.

Diferencia entre el contrato de prácticas y el contrato de formación

A menudo, tendemos a confundir el contrato de prácticas con el contrato de formación. No obstante, las diferencias entre ellos son bastantes:

  • Duración. El contrato de formación tiene una duración entre 1 y 3 años, pudiéndose modificar por convenio a una duración entre mínimo 6 meses y máximo 3 años. Por su parte, la duración del contrato de prácticas oscila entre 6 meses y 2 años.
  • Edad del trabajador. El contrato en formación, por su parte, va dirigido a personas entre 16 y 25 años que no tengan cualificación profesional para trabajar con contrato de prácticas. Sin embargo, en el contrato de prácticas no hay límite máximo de edad.
  • Retribución. En el contrato de formación, la remuneración suele ser inferior al contrato de prácticas y será la que se acuerde en convenio colectivo. Nunca será inferior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en proporción al tiempo de trabajo efectivo.
  • Titulación. Mientras que para tener contrato en prácticas se debe estar en posesión de título universitario o similar, en el contrato de formación, no. Además, durante la jornada de trabajo de una persona con contrato de formación, se debe destinar una parte de dicha jornada a formación, ya sea dentro de la empresa o en centro externo.

Conoce las bonificaciones y el ahorro de una empresa al realizar un contrato de prácticas a personas que quieran adquirir experiencia.

Debemos tener en cuenta que no es lo mismo el contrato de prácticas que el contrato de becario, aunque en muchas ocasiones se confundan estos conceptos. Por ello, es recomendable conocer toda la información sobre cómo contratar un becario para no caer en errores administrativos.

Modelo de contrato en prácticas

Los contratos en prácticas poseen unos modelos particulares con los que establecer las relaciones contractuales entre la empresa y el trabajador en prácticas.

Aquí puedes encontrar el modelo oficial de contrato en prácticas que ofrece el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Si quieres realizar un contrato de estas características, tan solo debes rellenarlo con la información y cláusulas correspondientes y la firma de las dos partes que lo aceptan.

Plantilla de contrato en prácticas

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