Estado de resultados

Ya se trate de una pyme o de una gran empresa, todo negocio debe llevar un seguimiento de todos los movimientos monetarios que se dan en su día a día. De esta manera, se lleva un control pormenorizado y claro de hacia dónde va el dinero y de dónde viene.

Para ello, las empresas se valen del estado de resultados, uno de los estados financieros básicos que existen, a través del cual podrán analizar los resultados obtenidos, detectando cualquier posible error y tratar de mejorar las estrategias y maximizar, así, las ganancias.

¿Qué es el estado de resultados?

El estado de resultados, conocido también como estado de ganancias y pérdidas o cuenta de pérdidas y ganancias, es un estado financiero plasmado en un documento en el cual se muestran de manera detallada y minuciosa todos los ingresos, gastos, así como el beneficio o pérdida que se genera en una empresa durante un período de tiempo determinado (por ejemplo, un trimestre o un año).

estado de resultados

Imágenes: AnemStyle || Shutterstock

Este estado financiero es una gran herramienta de gestión que permite a cualquier empresa, tenga el tamaño que tenga, tener una mejor visión de su situación financiera: los recursos con los que cuenta, las entradas y salidas de dinero, la rentabilidad generada, así como otros aspectos de gran relevancia para las operaciones financieras diarias.

En el estado de resultados se detallan los ingresos, gastos, así como el beneficio o pérdida generado en una empresa durante un período de tiempo concreto.

Gracias al estado de resultados, una empresa cuenta con una mejor visión financiera, pudiendo prevenir y actuar de antemano, pues puede realizar previsiones en base a los resultados que se obtienen a través del estado de resultados.

En cuanto al periodo de tiempo que comprende un estado de pérdidas y ganancias, éste suele coincidir con el tiempo que dura un ejercicio económico en una empresa: 1 año.  Pero, el estado de resultados es un documento financiero flexible, por lo que puede realizarse, como ya comentábamos, de manera anual, trimestral o mensual.

Es importante recalcar que a la hora de elaborar el estado de resultados, nos basamos en el principio del devengado, es decir, que los ingresos y gastos que vamos plasmando en el documento, quedan reflejados justo en el momento en que se producen, aunque el cobro o pago de dinero no se haga efectivo en ese mismo instante (por ejemplo, un pago a proveedores a 90 días, lo reflejamos hoy, aunque el pago se haga efectivo dentro de 3 meses).

Podemos la cuenta de resultados con Excel y así ir anotando todos los datos en las celdas de la hoja de cálculo o utilizar un programa contable donde se van registrando casi automáticamente todos los ingresos y gastos de la empresa.

Objetivos del estado de resultados

El estado de pérdidas y ganancias es mu útil para presentar la información de la compañía en aspectos financieros, ya que se comprar las ganancias que ha tenido la empresa con los gastos que se han producido durante un periodo determinado. De esta forma, podemos ser conscientes de cuál ha sido el éxito de la empresa durante un año.

Algunos de los objetivos que posee la realización de estado de resultados son:

  • Determinar la rentabilidad de la empresa
  • Ver cuánto se está consiguiendo por cada euro invertido en cada parte del proceso
  • Definir el reparto de dividendos
  • Conocer los bienes de la empresas y cómo se han conseguido
  • Concluir dónde se están destinando más recursos y si se pueden abaratar costes

Plan económico-financiero

Estructura del estado de resultados

Existen algunos conceptos del estado de resultados que es conveniente conocer para llegar a entenderlo y poder saber cómo se hace. Con esta guía para realizar la presentación de resultados de la empresa podrás saber la estructura del estado de resultados, destacamos los principales componentes o cuentas que quedarán reflejadas:

  1. Ventas: primer dato de cualquier estado de resultados. Se refiere a los ingresos totales percibidos por las ventas realizadas en ese período concreto.
  2. Coste de ventas: ¿cuánto le costó a la empresa el artículo que vende?
  3. Utilidad bruta: diferencia entre ventas y coste de ventas, indicando qué gana la empresa, en bruto, con el producto vendido.
  4. Gastos de operación: gastos involucrados directamente en el funcionamiento de la empresa (luz, agua, salarios, etc.).
  5. Utilidad sobre flujo (EBITDA): ganancias de la empresa sin tener en cuenta gastos financieros, impuestos y otros gastos contables.
  6. Depreciaciones y amortizaciones: importes que disminuyen el valor contable de los bienes tangibles que se utilizan en la empresa para llevar a cabo sus operaciones. Por ejemplo: maquinaria, vehículos de transporte, etc.
  7. Utilidad operativa: diferencia entre el EBITDA y el montante de las depreciaciones y amortizaciones, indicando la ganancia o pérdida de la empresa en función de sus actividades productivas.
  8. Gastos y productos financieros: gastos e ingresos no relacionados directamente con la operación principal de la empresa. Se refiere, normalmente, a importes referentes a bancos: pago de intereses, por ejemplo.
  9. Utilidad antes de impuestos: pérdida o ganancia tras cubrir obligaciones operacionales y financieras.
  10. Impuestos: importe que paga la empresa al Estado según su desempeño.
  11. Utilidad neta: última cuenta del estado de resultados, que refleja la ganancia o pérdida final tras gastos operativos, financieros e impuestos.

El estado de resultados es imprescindible para la realización del balance general. Esto se debe a que del estado de resultados se obtiene la utilidad o pérdida del ejercicio que forma parte del balance general y específicamente del capital contable. Descubre toda la información sobre el balance general y su distribución.

Formas de presentar el balance de la empresa