Impuestos para empresas

Al igual que las personas físicas, las empresas deben pagar una serie de tributos derivados de su actividad. Existes varios tipos de impuestos para empresas que son obligaciones fiscales frente a la Administración Pública.

Es obligatorio cumplir con los tributos e impuestos que se exigen a través de la ley tributaria. En el caso de no hacerlo, el fisco puede perseguirte por una serie de infracciones tributarias que tienen consecuencias muy negativas para las organizaciones.

¿Qué impuestos tienen que pagar las empresas?

Las empresas tienen la obligación de cumplir con estos tributos que gravan por diferentes cuestiones:

  • Impuesto de Sociedades (IS): Este impuesto grava todas las sociedades y entidades jurídicas que residen en el país. Con el la empresas pagan un porcentaje sobre el beneficio neto obtenido. Debemos tener en cuenta que es obligatorio presentar la declaración del IS aunque no se hayan realizado actividades durante ese año. El impuesto de sociedades deben presentarlo todas aquellas sociedades creada en España, que tengan un domicilio social español o que posea su sede en el territorio. El periodo impositivo no puede exceder de los 12 meses.
  • Retenciones e Ingresos a cuenta del IRPF: el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas es un gravamen directo sobre la renta y los rendimientos de las personas físicas o autónomos. Sin embargo, es la empresa la que debe gestionar su pago. Por ello, se realizan las retenciones debidas a los trabajadores de sus nóminas, y se ingresan a la Administración Tributaria.
  • Impuesto sobre actividades económicas (IAE): Este es un tributo de carácter local que grava cualquier actividad económica de las personas físicas o entidades jurídicas. Tan solo se encuentran, exentas de pagar este impuesto las actividades agrícolas, ganaderas, las relacionadas con las actividades forestales y la pesca, o las entidades sin ánimo de lucro. También cabe destacar, que no deberán pagar el IAE las personas o empresas con un volumen de negocio neto inferior a 1.000.000 €. Cada una de las actividades económicas posee un epígrafe determinado que define las tarifas y los tipos impositivos que se deben de pagar. Cabe la posibilidad de elegir varios epígrafes del IAE si se realizan diferentes actividades económicas.
  • Impuesto sobre Valor Añadido (IVA): es un impuesto indirecto que se paga a través del consumo de productos y servicios. Existen varios tipos de IVA que gravan los diferentes productos que tenemos, con un tipo impositivo más o menos bajo. Las empresas son las encargadas de recaudar este tributo a través de la venta de sus productos. Después son las empresas las que a través de sus declaraciones trimestrales y anuales, comparan la diferencia de IVA que han pagado y el que han cobrado y cumplen con la obligación de presentar el resultado frente al fisco. Si han pagado de más, las empresas podrán solicitar la devolución del IVA a Hacienda.

En el caso de los trabajadores autónomos se deben realizar las declaraciones trimestrales para presentar los impuestos pertinentes a cada época del año y declaración anual que se presenta en enero del siguiente ejercicio.