Cómo diferenciar a tu empresa de la competencia

Viky Becerra

Montar tu propia empresa puede ser un deporte de riesgo y, por eso, para sobrevivir tienes que saber diferenciar tu producto. No importa que seas una pyme, una startup o un pequeño comercio, encuentra ese porqué que hará que los clientes te escojan a ti frente al resto de la competencia.  Marcar la diferencia. Ese es el objetivo de miles de empresas que nacen cada año, pero que muy pocas consiguen. Existen diferentes clasificaciones de diferenciación; una principal que se rige por tres conceptos muy básicos y a la vez muy difíciles de conseguir, y otra más general que engloba características más asequibles pero menos efectivas. Entre elegir un precio competitivo, la originalidad y ser el mejor del mercado,  están las mejores claves para destacar, pero te comentamos más algunas a lo largo del artículo. Veamos, pues, las otras maneras de diferenciar una empresa para atraer más clientes.




Qué hacer para que tu empresa se diferencie de la competencia

¿Qué puedes hacer para diferenciarte de otras empresas?

Como te adelantábamos, existen tres pilares fundamentales que, si se alcanzan, serán sinónimo de éxito. Son estrategias que se tienen que trabajar a conciencia y, sobre todo, mantener para conseguir un público fiel a tu marca.

  • Precio. Este es el elemento de diferenciación preferido por los españoles. Muchos quieren competir con el precio, pero esto tiene un coste muy alto que no todas las empresas pueden soportar. Hay que hacer un estudio de mercado porque si lanzas un producto barato, pero alguien lo ofrece al mismo precio y encima de más calidad, todo tu esfuerzo no habrá servido para nada.

Por desgracia, normalmente son las grandes empresas consolidadas o aquellas que realmente han conseguido una estrategia de reducción de costes muy eficaz, quienes se pueden permitirse escoger el precio como elemento diferenciador.

  • Ser único. La gallina de los huevos de oro, una idea nueva, innovadora y que no se haya visto nunca. Algo muy difícil pero no imposible. Si tienes una idea que resuelva una necesidad y que no exista en el mercado, estás de enhorabuena porque es algo que muy pocos logran encontrar.

Debemos recalcar la importancia de crear algo único, pero que sea necesario. Los estudios de mercado muchas veces están falseados o incluyen respuestas condicionadas, es decir, los encuestados dicen lo que creen que necesitas, no lo que necesitan realmente. Por eso, hay que saber indagar en las necesidades reales para no invertir en algo sin futuro.

  • Ser el mejor. El más difícil todavía, conseguir una calidad tan buena que ni el precio, ni tener un concepto único, sean importantes para el cliente. El problema es que ya suele haber líderes de mercado de casi todos los sectores, por lo que tendrás que ponerte a su altura; competir bajo sus normas, sus precios y tener todo lo que ellos tienen.

pasos para diferenciar tu empresa de las de la competencia

¿Qué otros factores influyen a la hora de diferenciarte?

Aunque estos son los valores básicos para poder diferenciarse de la competencia, no son los únicos. Existen otra serie de características que puedes dar a tu producto para que sea diferente al resto, o al menos, lo intente. Algunos ejemplos de diferenciación son;

  • un excelente trato al cliente,
  • especializarse en algo muy concreto,
  • enfocarse en un cliente determinado,
  • una buena distribución,
  • storytelling (presentar el producto a través de una historia),
  • un diseño innovador,
  • proceso de fabricación (por ejemplo, productos personalizados o hechos a mano) o sostenibilidad,
  • un elemento muy de moda hoy en día,
  • entre otros valores.


Recuerda que sea cual sea el valor diferencial de tu empresa, debes mantener el control de tu negocio de una forma ordenada para que no se te pase nada por alto.

Consejos para destacar frente a la competencia

Ahora que ya tienes claro que debe tener tu empresa para destacar, veamos como ponerlo en práctica. Estos son los mejores consejos si quieres diferenciar tu empresa de las demás:

  1. Cerciórate que además de los precios competitivos y la innovación, en tu empresa hay una buena gestión del equipo y un buen clima laboral, al final, si tus empleados están felices, van a ser más productivos.
  2. No siempre los descuentos son buena idea, asegúrate que si haces rebajas, tu empresa no tendrá un perjuicio económico.
  3. Prioriza tus clientes ideales. En lugar de intentar agradarle a todo el mundo, enfócate a los clientes que sabes que son fieles y que van a volver.
  4. Adelántate. Una regla muy importante en el mundo de los negocios es siempre estar un paso adelante. Enséñale a tu cliente que te preocupas por él y que puedes darle calidad y compromiso.
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