Ventajas y desventajas de la financiación propia

Si has decidido emprender, has desarrollado un plan de negocio que determina la viabilidad de tu proyecto empresarial, necesitarás tomar una decisión básica y necesaria para empezar a operar, que es cómo financiarte. Lo mismo sucede si tu empresa necesita recursos para llevar a cabo sus actividades, como abrir una nueva línea de negocio, hacer una inversión en maquinaria o reconvertirse al entorno digital. Es por ello, que la financiación de la empresa es uno de los puntos claves para asegurar el futuro de nuestro negocio.

Como sabrás, puedes acceder a dos tipos de financiación la propia o la ajena, que serán más o menos apropiadas en función de las características de tu negocio y la fase de desarrollo en la que se encuentre. La financiación propia o interna es aquella que proviene de los recursos propios de la empresa  suele proceder de los beneficios que se han conseguido pero no se han repartido. También se le conoce como autofinanciación.

Riesgos de la financiación propia Imagen: ConstantinosZ || Shutterstock

En este post, veremos las principales ventajas e inconvenientes de la financiación propia, para que puedas valorar si es el método de financiación que más te conviene, prefieres recurrir a la financiación ajena o empelar una fórmula mixta. Será conveniente que, antes de crear una empresa, tengas claro cuál va ser tu modo de financiar las inversiones necesarias.

Ventajas de la financiación interna

Uno de los principales beneficios de la financiación propia es la autonomía, la no injerencia de opiniones de opiniones externas a la empresa que puedan interferir en el proceso de toma de decisiones.

Asimismo, otro de los beneficios de la autofinanciación es que exige menos trámites legales, por lo que suele más inmediata. Y, además es más barata puesto que no necesitas pagar intereses. Igualmente, no necesita avales ni garantías y también evita riesgos empresariales por falta de solvencia.

Hay que tener en consideración que en el caso de España reinvertir conlleva beneficios fiscales y otro tipo de incentivos que pueden convenirte.

Recurrir a este tipo de financiación suele ser sinónimo de independencia y solvencia financiera y genera una subida en el valor contable de las acciones  que puede motivar a nuevos accionistas a invertir en las acciones de la empresa.

Desventajas de la autofinanciación

Por supuesto, a la hora de recurrir a la financiación interna encontrarás algunos inconvenientes. Y es que las desventajas afectan a los accionistas, que dejan de percibir dividendos, como a la propia empresa. En este sentido, destaca el riesgo de llevar a cabo inversiones poco rentables, porque al tratarse de una cuestión interna todo se examina con menor exhaustividad.

También existe un riesgo que apunta a la pérdida de valor de las acciones al recurrir a una excesiva autofinanciación el reparto de dividendos se ve afectado, haciendo que disminuya la rentabilidad de las acciones y, por tanto, su valor en Bolsa.

Otra dificultad que podría afectar a la compañía es que la empresa se quede con recursos propios para poder afrontar sus necesidades diarias a corto plazo.

Otro de los problemas de la financiación propia es el coste de oportunidad implícito que conlleva, ya que siempre se podría haber realizado otra acción con ese dinero. Además, la falta de opinión de un agente externo que estudie y valore si la utilización de ese capital puede ser rentable o no.

Y es que, con todo, la autofinanciación de la empresa puede derivar en una depreciación funcional, física o económica que ponga en riego el buen funcionamiento del negocio.

 

Ahora que sabes un poco más sobre las ventajas y desventajas de la financiación interna, y sabes en qué circunstancias es más o menos ventajosa, es el momento de que empieces a valorar con calma si este tipo de respaldo de capital es compatible con la fase del negocio en la que se encuentra tu proyecto y si va en consonancia con tu línea de actuación expresada en tu plan de negocio. Para ello, es necesario que realices un estudio de cuáles son las oportunidades de financiación a través de un plan de financiación que delimite la forma de conseguir el dinero para tus inversiones.

Plan de financiación